Las vacunas contra la COVID-19 ni modifican nuestro ADN ni se fabrican con células de fetos abortados

Mañana DKV Salud y Maldita.es lanzan un nuevo artículo de la campaña “Menos bulos, más rigor científico” en el que se desmontan bulos y desinformaciones sobre estas vacunas

Con “Menos bulos, más rigor científico” DKV Salud busca combatir informaciones falsas y abogar por la información veraz y contrastada. Y eso es precisamente lo que se hace en este artículo hecho de la mano de Maldita.es y que saldrá mañana en la web de DKV.

Desde el inicio de la pandemia circulan desinformaciones sobre las vacunas contra la COVID-19 mediante vídeos viralizados y publicaciones que afirman que estas vacunas alterarán nuestro ADN, que están fabricadas a base de células de fetos abortados o que Bill Gates ha financiado vacunas que portan microchips para “controlar la población mundial”. Lo realmente cierto, es que ninguna de estas afirmaciones es cierta. Las vacunas de Moderna y de Pfizer frente a la COVID-19 son de ARN mensajero y no alteran nuestro ADN. Este tipo de vacunas introducen una secuencia de ARN con las instrucciones para producir el antígeno (sustancia que provoca que el sistema inmunitario produzca anticuerpos contra sí mismo) en nuestras células. De esta forma se entrena al sistema inmune para que reconozca los patógenos que causan enfermedades y así pueda defenderse de ellas.

Lluís Montoliu, investigador del Centro Nacional de Biotecnología y presidente del Comité de Ética del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), descarta que estas moléculas vayan "a insertarse en nuestro ADN, que sería la única manera de que nuestras células acabaran modificadas genéticamente, es decir, que se convirtieran en transgénicas”. “El ARN se administra, se usa y desaparece, se destruye y degrada por la propia célula, y ahí acaba su viaje",

Respecto al bulo de que las vacunas contienen células de animales y de “niños abortados”, lo que realmente se hace para generar la versión debilitada de los virus utilizados en las vacunas es cultivarlos. Eso no puede hacerse en cualquier superficie, ya que estos necesitan células a las que infectar para sobrevivir.

Teniendo en cuenta que utilizar animales vivos en investigación científica tiene algunos inconvenientes, la opción más eficiente para la producción de las vacunas es el uso de cultivos celulares, es decir, células (de procedencia animal o humana) que se cultivan en un medio artificial de forma controlada.

Por lo tanto, las células que se han empleado para el desarrollo de vacunas y las que se estén empleando para la investigación de la posible vacuna para la COVID-19 nunca han formado parte de los tejidos del feto original.

Estos dos bulos no son los únicos, también se han sacado de contexto algunas respuestas de Bill Gates y se ha creado la falsa información de que haya financiado vacunas que portasen microchips o nanobots para “controlar la población mundial”.

Para saber otras desinformaciones como la cadena de Whatsapp atribuida a Robert F. Kennedy o las afirmaciones del vídeo en el que 160 supuesto médicos desaprueban la vacuna anticovid porque cambiará nuestro ADN, podrás leer mañana el artículo "Bulos sobre la vacuna del coronavirus" de DKV y Maldita.es en la web de DKV.

Activistas de la salud

El pasado mes de marzo, DKV presentó su nuevo posicionamiento de marca “Activistas de la Salud” en la que apela directamente a la sociedad a involucrarse de manera directa en causas como el cuidado del medio ambiente, la inclusión de las personas con discapacidad, la alimentación saludable, la lucha contra la obesidad infantil y el bienestar de la mujer.

DKV impulsa desde hace tiempo iniciativas relacionadas con estas causas para divulgar y promover acciones que mejoren la salud y el bienestar de las personas y del planeta. Proyectos como #LaHoraDeCuidarse con el Club de las Malasmadres, que promueve que las mujeres dediquen tiempo a su cuidado personal; #DKVapptívate de prevención de la obesidad infantil; el Observatorio DKV de Salud y Medioambiente y la Fundación Integralia DKV son buenos ejemplos de ello.

Sin embargo, la compañía aseguradora da un paso más y se convierte en activista con este nuevo posicionamiento atrevido, directo y con un tono más reivindicativo que recuerda que “el momento de actuar es ahora”.

Maldita.es

Maldita.es es un medio de comunicación sin ánimo de lucro que lucha contra la desinformación y promueve la transparencia a través del fact-checking y el uso de técnicas de periodismo de datos. Su misión principal es dotar herramientas, tecnología e información que permita a los ciudadanos crearse opiniones y tomar decisiones informadas. Es la única organización española parte del grupo de alto nivel sobre Fake News y Desinformación de la Comisión Europea. También es firmante del Código de Principios de la International Fact-Checking Network.

En España, DKV está implantado en todo el territorio nacional con una amplia red de oficinas de seguros de salud (https://dkvseguros.com/seguros-medicos-particulares/) y consultorios, donde trabajan casi 2.000 empleados que dan servicio a cerca de 2 millones de clientes.

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