Ruido y salud en Barcelona

Los efectos del ruido ambiental sobre la salud

Ruido y salud en Barcelona

La contaminación acústica provoca más de 10.000 casos de muertes prematuras en Europa.

Las principales fuentes de ruido en la ciudad de Barcelona son el tráfico durante el día y las actividades alrededor del ocio nocturno. La mayoría de las zonas de la ciudad se encuentran en un nivel moderado de ruido y en los últimos años se han reducido las zonas con más ruido y han aumentado aquellas con niveles acústicos bajos.

La mayor parte de la población se mantiene en situaciones similares o ha reducido su exposición respecto a este contaminante físico en los últimos 5 años.

El ruido es un sonido dañino, nocivo, molesto o no deseado, desagradable...

A veces el ruido causa daños auditivos perfectamente evaluables como rotura de tímpano o pérdida auditiva de diferentes grados por afectación de las estructuras del oído. En este caso el daño es evidente.

Incluso quizá no nos molesta o nos gusta, pero nos causa daños: por ejemplo una música a gran volumen en nuestro reproductor musical durante un gran tiempo de exposición o un concierto a pleno volumen, también es ruido.

Los efectos del ruido ambiental sobre la salud

Desde el punto de vista de la salud, el ruido es un contaminante ambiental atmosférico de naturaleza física que tiene claros efectos negativos en la salud. La Oficina Regional Europea de la Organización Mundial de la Salud dice que se ha convertido en una de las principales molestias ambientales y que la población se queja de exceso de ruido y cada vez con más frecuencia.

Por otra parte sus efectos son muy variados y diversos y mucho más extensos e importantes de lo que puede pensarse en principio. Por ello el ruido se ha convertido es una cuestión importante de salud ambiental y de salud pública para autoridades y población.

Recomendaciones del Observatorio de Salud y Medio Ambiente DKV Gaes Ecodes contra el ruido y por la mejora de la calidad sonora

 

  1. Prestar atención a los ruidos que hacemos y respetar el derecho de los vecinos al silencio y a la tranquilidad.
  2. Utilizar el equipo de música, radio, TV, a un volumen adecuado y en horarios que no resulten molestos para los vecinos.
  3. Limitar el volumen de nuestro reproductor personal de música y el tiempo diario de uso para protegernos de la pérdida de audición.
  4. Evitar los lugares de ocio ruidosos: conciertos amplificados a gran volumen, acontecimientos deportivos, o culturales multitudinarios generadores de ruido, etc.
  5. Proteger adecuadamente nuestra audición si tenemos que ir necesariamente a algún lugar público con alto nivel sonoro.
  6. Solicitar que bajen el volumen de la música cuando la consideremos elevada en lugares públicos: bares, restaurantes, cines, gimnasios, transportes...
  7. Desplazarnos siempre que podamos a pie, en bicicleta o en transporte público colectivo: generan menos ruido global.
  8. No utilizar el claxon de su coche salvo en caso de inminente peligro.
  9. Practicar la conducción eficiente e inteligente y mantener adecuadamente el coche.
  10. Conocer la normativa sobre el ruido en nuestra ciudad y Comunidad. Enterarnos de nuestros derechos en relación al ruido y ejercerlos en distintas instancias.
  11. No elevar la voz al comunicarnos.
  12. No practicar conductas ruidosas ni ruidos innecesario en casa, especialmente en horarios nocturnos:
    • Evitar andar con tacones o zapatos de suela dura en casa.
    • Comprar electrodomésticos silenciosos: leer sus etiquetas energéticas y elegir los de menor nivel de ruido.
    • No hacer bricolaje en horas nocturnas, de siesta, mañanas de días festivos...
    • Poner tapas de fieltro en las patas de los muebles.
    • No dar portazos ni golpes en suelo y paredes.
    • Bajar y subir las escaleras o en el ascensor sin elevar la voz.
    • Evitar el uso de electrodomésticos ruidosos (lavadoras, lavavajillas y sobre todo aspiradora) en horarios sensibles o de descanso.
    • Practicar instrumentos musicales en habitaciones con aislamiento acústico y a horas adecuadas.
    • Una sugerencia que puedes probar: apagar el televisor durante las comidas y, en su lugar, mantener una conversación tranquila.

13. Si tenemos perro, enseñarle a no ladrar en la vivienda.

14. No perturbar el descanso de otros vecinos cuando salgamos a divertirnos, comportándonos de manera cívica y evitando producir ruidos innesarios. Si vamos a hacer una fiesta, comunicarlo a los vecinos (o invitarles).